Brexit y tratamiento de datos están planteando un problema complejo entre la Unión Europea y el Reino Unido. Desde el 1 de enero de 2021, Gran Bretaña dejó de ser formalmente un estado miembro del bloque europeo. Por lo que ya no aplica el Reglamento General de Protección de Datos vigente en la comunidad europea desde el 25 de mayo de 2018. Mientras que hace valer su propia legislación, el UK-GDPR (General Data Protection Regulation).
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